
Hay una frase que repito varias veces al día en la farmacia: «Completa el tratamiento aunque te encuentres mejor». Y sé que puede sonar repetitivo, pero te aseguro que pocas cosas son tan importantes en la salud pública actual como el uso responsable de los antibióticos.
El problema es real y es urgente
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha calificado la resistencia a los antimicrobianos (RAM) como una de las diez mayores amenazas para la salud pública mundial. Según el estudio de referencia publicado en The Lancet en 2022 (Murray, C.J.L. et al.), se estima que en 2019 la resistencia bacteriana estuvo asociada a casi 5 millones de muertes a nivel global.
En Europa, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) estima más de 35.000 muertes anuales atribuibles a infecciones por bacterias resistentes. España, dentro del contexto europeo, presenta tasas de resistencia preocupantes en patógenos como Escherichia coli o Klebsiella pneumoniae, especialmente frente a cefalosporinas de tercera generación y fluoroquinolonas.
¿Cómo se generan las resistencias?
Cada vez que un antibiótico se utiliza de forma inadecuada —dosis incorrecta, duracióninsuficiente, o uso frente a infecciones víricas donde no es eficaz—, se favorece la selección de bacterias resistentes. Es un proceso de evolución natural: las bacterias sensibles mueren y las que poseen mecanismos de resistencia sobreviven y se multiplican.
Esto no significa que tú personalmente te «vuelvas resistente» al antibiótico (un malentendidofrecuente), sino que las bacterias de tu entorno —y potencialmente las que transmites a otros—se vuelven más difíciles de tratar.
Los errores más comunes que veo
- Pedir antibióticos para un resfriado o una gripe. Los resfriados y la gripe son infecciones víricas; los antibióticos no hacen absolutamente nada contra los virus.
- Guardar antibióticos sobrantes «por si acaso». No lo hagas. Nunca te automediques con un antibiótico de un tratamiento anterior.
- Abandonar el tratamiento cuando te sientes mejor. El hecho de que los síntomas mejoren no significa que la infección esté erradicada. Si dejas el antibiótico antes de tiempo, las bacterias supervivientes pueden recuperarse y, potencialmente, desarrollar resistencia.
- Compartir antibióticos con familiares. Cada infección y cada paciente requieren una valoración individualizada.
¿Qué se está haciendo?
España cuenta con el Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN), coordinado por la AEMPS, que trabaja en la reducción del consumo inadecuado tanto en salud humana como en veterinaria (enfoque One Health). Desde las farmacias, participamos activamente en la dispensación responsable: sin receta médica, no dispensamos antibióticos. Es la ley, y tiene todo el sentido.
Mi consejo desde la farmacia
Cuando te dispenso un antibiótico, te explico la pauta, los posibles efectos adversos y la importancia de completar el tratamiento. No lo hago por protocolo: lo hago porque cada tratamiento bien tomado es una pequeña victoria contra las superbacterias. Confía en tu farmacéutico, sigue las indicaciones de tu médico y contribuye a que los antibióticos sigan funcionando para todos.
- OMS (2021). Antimicrobial Resistance: Global Report on Surveillance.
- Murray, C.J.L. et al. (2022). Global burden of bacterial antimicrobial resistance in 2019: asystematic analysis. The Lancet, 399(10325).
- ECDC (European Centre for Disease Prevention and Control). Surveillance of antimicrobialresistance in Europe.
- PRAN — Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (AEMPS).www.resistenciaantibioticos.es

