
Cada temporada, cuando empieza a apretar el sol, veo repetirse las mismas dudas en elmostrador: «¿Con un 30 me vale?», «¿Este sirve para la cara?», «Mi hijo tiene la piel atópica, ¿cuálle pongo?». Y no me extraña, porque la oferta de fotoprotectores es enorme y la información quecircula en redes no siempre es rigurosa.
Como farmacéutico, la fotoprotección es uno de los temas que más me apasionan, porque esprevención pura: estamos hablando de reducir el riesgo de cáncer de piel, de frenar elfotoenvejecimiento y de cuidar la barrera cutánea. Así que vamos a poner las cosas claras.
Qué es el SPF y por qué no lo es todo
El SPF (Sun Protection Factor) mide la capacidad de un producto para proteger frente a la radiación UVB, que es la principal responsable de las quemaduras. Un SPF 30 bloquea aproximadamente el 96,7 % de la radiación UVB, mientras que un SPF 50 alcanza el 98 %. La diferencia parece pequeña, pero es relevante para pieles muy claras o con antecedentes de lesiones cutáneas.
Sin embargo, el SPF no nos dice nada sobre la protección frente a los rayos UVA, que penetran más profundamente en la piel y están implicados en el fotoenvejecimiento y en ciertos tipos de cáncer cutáneo. Para ello debemos buscar el símbolo UVA rodeado por un círculo en el envase,que certifica que el producto cumple la recomendación de la Comisión Europea (protección UVA de al menos un tercio del SPF declarado).
Fuentes como la European Commission Recommendation on the efficacy of sunscreen products (2006/647/CE) y la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) insisten en que un buen fotoprotector debe ofrecer cobertura de amplio espectro (UVA + UVB).
Filtros químicos vs. filtros minerales
Los filtros químicos (como el octocrileno, el avobenzona o el Tinosorb S) absorben la radiación ultravioleta y la transforman en calor. Los filtros minerales o físicos (óxido de zinc y dióxido de titanio) actúan como una barrera que refleja y dispersa la radiación.
¿Cuál es mejor? Depende del paciente. Los filtros minerales suelen recomendarse en pieles reactivas, atópicas, con rosácea o en niños pequeños, ya que generan menos riesgo de sensibilización. Muchos fotoprotectores de farmacia combinan ambos tipos para lograr una protección óptima con buena cosmeticidad.
Los errores más frecuentes que veo en consulta
¿Y para los niños?
La AEDV y la Asociación Española de Pediatría recomiendan no exponer al sol directo a bebés menores de seis meses. A partir de esa edad, los fotoprotectores con filtros minerales y SPF 50+ son la opción más segura. Las texturas en spray facilitan la aplicación, pero hay que extender bien el producto con la mano para garantizar una capa homogénea.
Mi consejo desde la farmacia
No busques el fotoprotector «perfecto universal»: busca el que mejor se adapte a tu piel, tu actividad y tu rutina diaria. Si es un producto que te gusta usar, lo aplicarás correctamente. Si no, acabará olvidado en el neceser. Ven a la farmacia, cuéntame tu caso y te ayudo a elegir. Prevenir hoy es la mejor inversión para tu piel de mañana.
- Recomendación de la Comisión Europea 2006/647/CE sobre eficacia de productos solares.
- Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV): Decálogo de fotoprotección.
- Asociación Española de Pediatría (AEP): Recomendaciones de fotoprotección infantil.

